Los duendes y su magia no es algo exclusivo de los más pequeños, hay quien dice que habitan en todos los jardines y terrazas de los hogares de buen corazón así que, por si acaso, hoy os queremos dar las pautas para construirles unas estupendas casitas donde hacerles sentir más cómodos y felices y así, quizás, nos compensen con algún que otro deseo. ¡Vamos a ello!

MATERIALES NECESARIOS

PASO A PASO

CONSIDERACIONES SOBRE LA PASTA DE PAPEL

La pasta de papel que utilizaremos ya viene elaborada y preparada para el uso, pero es necesario tener en cuenta algunas cuestiones para mejorar el trabajo de amasado y su conservación.

En primer lugar, el área de trabajo debe protegerse con un hule o plástico y utilizar, si es posible, un cristal plano para facilitar el uso del rodillo, cúter y palillos de modelado.

Para conservar de forma adecuada el producto, debemos sacar del envase solo la cantidad que vayamos a utilizar en cada momento y el resto dejarlo envuelto en el plástico protector y dentro del bote para evitar que se vaya secando con el paso del tiempo.

Antes de modelar cada forma es aconsejable manipular el trozo de pasta entre las manos para aplicarle elasticidad, si notamos que se pega demasiado entre los dedos, podemos utilizar una gota de aceite de oliva como lubricante y mejorar así el proceso.

MODELADO DE PUERTA Y VENTANAS

Vamos a comenzar por el modelado de la puerta y ventanas de nuestra casita. Para ello primero amasamos y creamos con el rodillo de metacrilato una oblea no muy fina de pasta.

Sobre un cartón, recortamos la plantilla con la silueta de la puerta y ventana que queremos utilizar y, ayudándonos de ella y el cúter, obtenemos las formas sobre la oblea de pasta (1 puerta y dos ventanas).

Para recrear el efecto de madera de la puerta, marcamos con el palillo de modelar plano unos surcos verticalmente de forma irregular, posteriormente aplicamos cola blanca sobre el cristal del tarro y presionamos ligeramente la silueta de pasta para que se adhiera.

Moldeamos ahora un cordón de pasta para imitar las divisiones de las ventanas. Aplicamos cola blanca sobre la vertical de la silueta de la ventana y cortamos al largo necesario.

Repetimos la operación con cada ventana de forma que quede pegado un cordón vertical y otro horizontal en cada una a modo de división.

Moldeamos un pequeño rectángulo del ancho de las ventanas para crear los poyetes y lo pegamos con cola blanca tanto al cristal como al perfil de las figuras anteriores.

Pasamos a recrear las piedras que bordean la puerta y ventanas. Amasamos y aplanamos ligeramente bolitas de pasta con formas irregulares y las pegamos rodeándolas. Aplicamos cola blanca al cristal y perfiles de las formas para una mejor adhesión.

MODELADO DE TRONCOS Y HOJAS

Las casitas de duendes están rodeadas de naturaleza, así que tendremos que representar árboles, troncos y hojas.

Para modelar un tronco de árbol, partimos de un cordón grueso de pasta del largo deseado (procuraremos que ocupe la altura del tarro casi en su totalidad) al que le marcamos las raíces y ramas superiores mediante cortes con el bisturí-cúter. Una vez modelado lo pegamos con cola blanca sobre el lateral del tarro.

Vamos añadiendo más cordoncitos imitando las ramas y, con ayuda del palillo de modelar, creamos la textura del tronco.

Una forma sencilla de crear las hojas para los árboles, es arrugar una bola de papel de aluminio y presionar un trocito de pasta para que se marquen los pliegues.

Lo ideal es crear hojas de formas irregulares, unos trocitos más grandes y otros más pequeños e ir pegándolos en la parte superior del tronco.

MODELADO DE COMPLEMENTOS Y DETALLES

Para crear el suelo de la casita, vamos pegando láminas de pasta sobre la base del tarro de forma que sobresalgan por los bordes. Dejaremos secar con el bote boca abajo para que no se creen marcas o distorsiones.

Para los escalones, modelamos unas tiras de pasta ligeramente gruesas y vamos pegándolas desde la base del tarro hasta la altura de la puerta. Añadimos trocitos de pasta con forma de piedra y los pegamos en los bordes de los escalones como remate.

Si modelamos una bolita de pasta y, con ayuda del mango de un pincel presionamos hacia adentro, podemos crear macetas o cántaros. Formando cordones de diferentes grosores y longitudes podemos imitar los tallos de una enredadera y si unimos dos verticales y varios horizontales tendremos una escalera de mano. Todos estos pequeños detalles aportarán realismo al conjunto.

La puerta queda rematada con dos bisagras y un pomo de estilo rústico. Podemos ver cómo queda terminada toda la parte de las hojas del árbol y enredadera.

La zona de las ventanas con un tejadillo y toda la superficie entre formas cubierta de pasta para evitar que se vea el cristal del tarro:

COMPOSICION PARA LA TAPA

Para decorar la tapa del tarro, comenzamos por cubrirla con láminas de pasta que harán de fondo o base y posteriormente moldeamos hojas a partir de una oblea de pasta. Primero marcamos y cortamos la silueta y luego creamos las nervaduras con los palillos de modelar.

Vamos pegando las hojas sobre la base de la tapa en forma de capas con la intención de cubrirla por completo. A la hora de pegarlas podemos ir curvando los extremos para darles realismo. Como remate pegamos una bolita de pasta en la parte superior.

PINTURA DE BASE

Una vez que hayamos realizado todo el modelado del tarro y tapa y haya secado por completo la pasta de papel, procederemos a dar una mano de acrílico color chocolate a toda la composición. Esta pintura hará de base para el proceso de pintado posterior de color, aportando un efecto de envejecido muy característico.

Dejamos secar por completo la pintura. ¡Nuestra casita ya va cogiendo forma!

APLICACION DE COLOR TÉCNICA "PINCEL SECO"

Para aplicar el color a nuestra casita vamos a utilizar pintura acrílica satinada en tonos marrón, verde y amarillo. Nosotros hemos elegido el siena tostada, verde pino, verde pistacho y amarillo níspero que combinan muy bien entre sí y nos permiten crear contrastes definidos.

No hay un orden concreto en el que aplicar los tonos, simplemente vamos superponiendo unos sobre otros intentando crear contrastes para dar sensación de volumen.

Lo más importante para conseguir esto es utilizar correctamente la técnica llamada de pincel seco: consiste en cargar el pincel con la cantidad de pintura mínima, retirando el exceso en un paño o servilleta de papel y aplicarla dando pinceladas largas y extendidas. Para ello, los pinceles de cerda son ideales ya que, al ser más rígidos que los sintéticos, facilitan este tipo de pincelada.

Cuando necesitemos cambiar de color, nunca debemos utilizar agua para limpiar el pincel, simplemente damos pinceladas sobre una servilleta de papel para retirar el color que no necesitamos. El agua diluiría la pintura y no podríamos conseguir el efecto de envejecido natural que pretendemos.

Así queda la tapa y el tarro ya pintados:

DECORACIÓN DE DETALLES

EFECTO PIEDRA

Para conseguir el acabado imitación piedra en la zona de los escalones y bordes de puerta y ventanas, usaremos la pintura acrílica de color gris, aplicándola con la técnica anterior (recordar cargar poco el pincel).

FLORES Y TEJADO

Podemos pintar con acrílico bermellón la zona del tejadillo y algún punto de las hojas a modo de flor. Conseguimos así contraste.

SETAS

Que sería de los duendes sin las setas que los rodean. No hay problema, modelamos algunas formas y las pintamos con bermellón y puntitos blancos. Solo falta pegarlas donde necesitemos.

EFECTO METAL

Para dar el aspecto metálico a los herrajes de la puerta, aplicamos pintura metalizada Kokolo en tono oro viejo.

ACABADO FINAL

Así queda terminada nuestra casita con todos sus detalles:

OTROS ACABADOS Y OPCIONES

Podemos adaptar la forma de las ventanas y hojas al tamaño del tarro que utilicemos o incluir detalles diferentes en las tapas, todo depende de la imaginación. Esperamos que pronto en todas las casitas que hagáis pueda empezar a vivir algún que otro duende, ¿nos cuentas como ha quedado la tuya?